Salsa gravy

Dar sabor y jugosidad a tu pavo, pollo o cerdo asado es posible con esta untuosa y sencilla salsa con aroma a romero y tomillo. ¡Para chuparse los dedos!

Receta de salsa gravy

Ingredientes para preparar salsa gravy

  • 250 ml. de caldo de pollo
  • 1/2 cebolla
  • 1 diente de ajo
  • Pimienta negra recién molida
  • Vino tinto
  • Tomillo seco
  • Romero seco
  • Harina de trigo
  • Mantequilla
  • Sal

¿Cómo preparar salsa gravy?

  • Empezamos por hacer la base de esta salsa gravy y para eso, pelamos la cebolla, la picamos en brunoise y pelamos y laminamos fino el ajo. Reservamos mientras en una sartén calentamos un par de cucharadas de mantequilla.
  • Cuando la mantequilla esté derretida, lo añadimos, sazonamos y damos unas vueltas para que se vaya pochando a fuego medio.
  • Una vez que la cebolla empiece a cambiar de color, añadimos una cucharadita de harina y removemos de forma inmediata y constante hasta que adquiera un ligero color tostado. De esta forma, la harina no aportará su sabor a la salsa.
  • Seguidamente, añadimos poco a poco y en forma de hilo el caldo de pollo, removiendo constantemente para que se formen grumos y a continuación, agregamos un generoso chorro de vino.
  • Rectificamos de sal, condimentamos con un poquito de romero, tomillo y pimienta negra, removemos y dejamos a fuego medio hasta que la salsa comience a hervir.
  • En ese momento, mantenemos una cocción suave durante unos minutos mientras removemos de vez en cuando hasta que veamos que la salsa gravy comienza a espesar. Retiramos del fuego, pasamos a una salsera ¡y listo!
  • Foto orientativa: Mo Riza
Nota del autor:

Si tienes jugo del asado, mejor usarlo (una vez desgrasado) en lugar del caldo de pollo. Aportará más cuerpo e intensidad a la salsa gravy. Es más, si tienes la oportunidad, podrás dar un toque de sabor extra a la preparación desglasando el recipiente en el que hemos cocinado la carne con un poquito de vino tinto o caldo. Incorpora el resultado a la salsa y verás como te queda mucho más sabrosa.

Una vez tengas la salsa lista, la puedes hacer más fina pasándola toda por la batidora antes de servir.